Pensar que hace un año atrás estaba empezando las clases en la secundaria, y hoy, pensando en como se pasa la vida de rápido y esperando para ir a trabajar, mirando la pila de libros que tengo en la mesa de luz esperando para ser leídos No creía que pasaría todo así de rápido es un poco aterrador, pero bueno. Otra no queda, uno crece y no hay vuelta que darle; por mas que quisiéramos agarrar las agujas del reloj y hacerlas girar para el sentido contrario o simplemente arrancarlas y que todo se detenga, no se puede.
Fantasía que todos tienen y nadie puede conseguir. Ironías de la vida.
Hasta nunca secundaria, bienvenida facultad de ciencias jurídicas y sociales .